Se parte del equÃvoco de que el agua necesaria desaparece de la faz de la Tierra. Algo que es falaz. Lo que sucede es que el costo asociado a su acondicionamiento para el consumo industrial, o agrÃcola se eleva ante la sobreutilización de las fuentes originales. Esto ocasionará una feroz lucha por fuentes de agua más pura, en detrimiento de aquellas otras menos aptas. Todos sabemos que Israel procesa agua de mar para su consumo, por cierto que a un costo más elevado que el de un manantial de agua de montaña. Si asociamos a ese aumento de costo con la necesidad de mayor esfuerzo por parte de la humanidad, pronto comprenderemos que, visto desde otra perspectiva, esto significarÃa nuevos puestos de trabajo. Hoy ya tomamos, cotidianamente, agua mineralizada artificiialmente.
Se parte del equÃvoco de que el agua necesaria desaparece de la faz de la Tierra. Algo que es falaz. Lo que sucede es que el costo asociado a su acondicionamiento para el consumo industrial, o agrÃcola se eleva ante la sobreutilización de las fuentes originales. Esto ocasionará una feroz lucha por fuentes de agua más pura, en detrimiento de aquellas otras menos aptas. Todos sabemos que Israel procesa agua de mar para su consumo, por cierto que a un costo más elevado que el de un manantial de agua de montaña. Si asociamos a ese aumento de costo con la necesidad de mayor esfuerzo por parte de la humanidad, pronto comprenderemos que, visto desde otra perspectiva, esto significarÃa nuevos puestos de trabajo. Hoy ya tomamos, cotidianamente, agua mineralizada artificiialmente.